13 de noviembre de 2012

Proverbios del Infierno (III)


Está siempre pronto a expresar tu opinión y el vil te evitará.

Todo lo creíble es imagen de la verdad.

Nunca perdió el águila tanto tiempo como cuando se sometió a la enseñanza del cuervo.

El zorro se provee a sí mismo; pero Dios provee al león.

Medita en la mañana. Obra al medio día. Come al atardecer. Duerme en la noche.

Quien ha soportado que abuses de él, te conoce.

Así como el arado sigue las palabras, Dios recompensa las plegarias.

Los tigres de la cólera son más sabios que los caballos del saber.

Espera veneno del agua estancada.

Nunca sabrás lo que es suficiente a menos que sepas lo que es más que suficiente.

¡Escucha el reproche de los necios!¡Es un título real!

Los ojos de fuego, la nariz de aire, la boca de agua, la barba de tierra.

El débil en denuedo es fuerte en astucia.

Nunca pregunta el manzano al haya cómo crecer, ni el león al caballo cómo lograr su presa.

Quien recibe agradecido, fructifica abundante cosecha.

Si otros no hubieran sido necios, nosotros lo seríamos.

El alma rebosante de dulce deleite jamás será profanada.

Cuando ves un águila, ves una porción de Genio: ¡Yergue tu cabeza!


El Matrimonio del Cielo y el Infierno, William Blake (1789)
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