8 de abril de 2012

La invención de Hugo Cabret

SEGUNDA PARTE
Capítulo 6

[...]
―¿Te has dado cuenta de que todas las máquinas tienen su razón de ser? ―le dijo a Isabelle, recordando lo que había dicho su padre la primera vez que le había hablado del autómata―. Sus creadores las construyen para que la gente ría, como este ratoncillo; para saber qué hora es, como los relojes; para que todo el mundo se asombre viéndolas, como el autómata... Tal vez sea esa la razón de que las máquinas rotas resulten tan tristes: ya no pueden cumplir con el propósito para el que fueron creadas.
Isabelle cogió el ratón, volvió a darle cuerda y lo dejó de nuevo en el mostrador.
―Puede que ocurra lo mismo con la gente ―prosiguió Hugo―. Si dejas de tener un propósito en la vida es como... si te rompieras.


La invención de Hugo Cabret, Brian Selznick (2007)
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